Volver al cuerpo en una sociedad que no se detiene
Vivimos en una sociedad que valora la productividad por encima del bienestar personal. Hacer más, ir más rápido, rendir mejor. ¿Te suena?
conectando con el bienestar emocional
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Mujer estresada en el trabajo.
En medio de esta lógica dominante, muchas veces aprendemos a desconectarnos del cuerpo para seguir funcionando, aunque por dentro algo esté pidiendo nuestra atención.
Volver al cuerpo es un acto de consciencia y también un acto de cuidado de la salud mental.
El cuerpo no solo sostiene, también informa: en él se expresan nuestras emociones, el estrés, el cansancio y las necesidades que no siempre pasan por la mente racional. Escucharlo nos permite comprender qué estamos sintiendo y por qué reaccionamos como lo hacemos.
Mujer respirando conscientemente.
conectando con el bienestar emocional
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El mindfulness y la gestión emocional nos invitan a pausar, a observar sin juicio y a recuperar el contacto con lo que está vivo en el presente. No se trata de dejar de ser productivas o productivos, sino de dejar de vivir en automático, desconectados de nuestras señales internas.
No se trata de dejar de ser productivas o productivos, sino de dejar de vivir en automático, desconectados de nuestras señales internas.
Hacerse consciente es, en este contexto, un pequeño gesto profundamente transformador. Volver al cuerpo es empezar a relacionarnos con nosotras y nosotros mismos desde un lugar más humano, más regulado y más sostenible. Porque cuidar la salud mental también es cuestionar los ritmos y exigencias que damos por normales y relacionarnos con nosotras/os desde un lugar más humano y sostenible.
¿Tú qué señales de tu cuerpo sueles ignorar cuando estás bajo presión? ( laboral, familiar o de otro tipo)

